Está Ud. en: Noticias > La Influencia de la Publicidad en Nuestra Alimentación

La Influencia de la Publicidad en Nuestra Alimentación

18 de Abril de 2017

Todos los días recibimos un sinfín de estímulos y motivaciones a través de diferentes ámbitos como puede ser el familiar, escolar, laboral, de ocio y no debemos olvidarnos de otro tan potente como es el publicitario.


Saber interpretar y reflexionar sobre los cientos y cientos de mensajes publicitarios a los que estamos expuestos, día a día, es clave para ser una persona consumidora crítica, más aún cuando la información que se nos transmite puede afectar a nuestra salud.

“Enriquecido”, “sano”, “receta tradicional”, “100% casero”… son algunos de los términos utilizados con asiduidad por la publicidad. Con ello atraen nuestra atención y, en muchas ocasiones, consiguen su finalidad incrementar sus ventas gracias a que consumimos sus productos de manera habitual. No está de más analizar si el producto que se nos ofrece cumple lo publicitado y para ello es imprescindible que hagamos una lectura detenida del etiquetado, tanto de sus ingredientes como de su información nutricional, pues sólo así podremos valorar si realmente se ajusta al marketing del producto.

Cada vez somos más exigentes a la hora de llenar nuestro carrito de la compra. De ahí que cada vez surjan nuevos conceptos como “eco”, “bio” u “orgánico”. Transmitir preocupación por los hábitos alimenticios y cómo contribuir a ello desde la industria alimentaria es la estrategia a seguir.

Y, por supuesto, la publicidad sabe mucho de todo esto. En un canal de televisión pueden llegar a ser emitidos durante una mañana más de 90 anuncios de comida rápida, snacks, comida precocinada… y durante la tarde el número puede llegar a crecer exponencialmente, mientras toda la información recibida va quedando almacenada en nuestro cerebro. ¿Qué ocurre cuando acudimos al supermercado y estamos indecisos ante una compra? pues que nuestro inconsciente activa el recuerdo del anuncio y nos indica que ése del que te acuerdas es el que deberías de comprar.  

Los más pequeños y los adolescentes son los grupos sociales más sensible a los efectos  de la publicidad, ésta repercute en sus hábitos alimenticios, ya que al predominar anuncios fundamentalmente de comida rápida frente a anuncios de alimentos más saludables, por norma general se inclinan más hacia el consumo de los primeros. Y como consecuencia de especial importancia, el aumento en los niveles de sobrepeso que cada vez es mayor y en edades más tempranas. Entre las principales causas que se asocian están los hábitos alimenticios nada adecuados que en ocasiones se suelen tener (muchos de ellos influidos por esta publicidad de fastfood donde se nos ofrecen alimentos y productos con elevados niveles de azúcar y sal) y el sedentarismo (pasamos gran parte del día sentados, primero en la escuela o en el trabajo y después en casa). En este punto, debemos hacer mención del Código Paos, conjunto de 25 normas deontológicas cuyo objetivo es la prevención de la obesidad infantil y el cuidado de la salud.Este código de Autorregulación de la Publicidad de Alimentos dirigida a menores se incluye en el marco de la Estrategia Naos y se promovió en el año 2005. Posteriormente, en enero de 2013 fue revisado, y se reforzó su aplicación con la incorporación, por ejemplo, de nuevas normas y la adhesión de más empresas de bebidas y alimentos que se comprometen a respetar en su publicidad dirigida tanto a menores de doce años ya sea en televisión, radio y medios impresos  así como a menores de quince años en internet.

Tener visión crítica con respecto a la publicidad es imprescindible más cuando se habla de algo tan serio como es nuestra alimentación. Ésta se puede educar por ello la formación en hábitos alimenticios saludables debe comenzar desde edades tempranas para que esas conductas se mantengan durante la vida adulta. 

 

Volver

Buscador

Puedes realizar una búsqueda en nuestro histórico de noticias con el siguiente buscador:

calendar
calendar