Está Ud. en: Noticias > El Apellido del Aceite

El Apellido del Aceite

8 de Febrero de 2017

Leer el etiquetado es un hábito que como personas consumidoras nos ayudará a contar con toda la información necesaria para llevar a cabo una alimentación sostenible y saludable.

En los últimos meses se han llevado a cabo cambios legislativos que tienen como objeto mostrar una información más detallada sobre el producto o alimento que vayamos a consumir. Uno de los cambios más significativos es el relativo a los aceites.

El aceite y las grasas comestibles pueden ser tanto de origen animal como vegetal. Simplemente se especificaba este tipo de nomenclatura, pero no se hacía mayor hincapié en ello. En la normativa que está actualmente en vigor se expone la necesidad de concretar el origen del mismo, ya que no es igual, nutricionalmente hablando, que el aceite sea de oliva, de girasol, de maíz, o de palma por ejemplo. A continuación expondremos algunas de las características que las hacen diferentes.

Aceite de Oliva: es uno de los tipos de aceite más consumido en nuestro país. Nutricionalmente aporta en gran cantidad vitamina E,  polifenoles (compuestos con acción antioxidante) y grasas monoinsaturadas, cuyo consumo ayuda a reducir los niveles del conocido,  colesterol malo.  Este tipo de aceite vegetal se obtiene de la oliva, cuya recolección se hace a finales del otoño o principios de invierno. Para su consumo en algunas ocasiones requiere de un proceso de refinado, de ahí que en el mercado podamos encontrar diferentes tipos de aceites de oliva: de orujo de oliva crudo, de orujo de oliva refinado, de oliva refinado, de oliva virgen… Éste último es el más natural, ya que se extrae directamente de la oliva y no requiere de ningún proceso químico para su consumo. 

Aceite de Girasol: se obtiene de las semillas del girasol y es uno de los más consumidos en Europa, y de los más utilizados para realizar las conocidas frituras. Supone un excelente exponente de ácidos grasos poliinsaturados, los cuales ayudan en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Al igual que ocurría con el aceite de oliva, éste también proporciona vitamina E.  

Aceite de Maíz: Cuando hablamos de maíz pensamos automáticamente en un cereal, pero en este caso pensaremos en él como un alimento a tener en cuenta en cuanto al aceite se refiere.  Éste se extrae del germen de la planta. Hasta ahora apenas se hacía referencia a su utilización, pero con la nueva normativa su uso se verá reflejado.  Es tan saludable como cualquiera de los expuestos con anterioridad. Suelen ser utilizados en mayonesas, elaboración de patatitas, aliño de ensaladas, etc.

Aceite de Palma: es uno de los aceites más utilizados en la fabricación de la conocida como bollería industrial. Rico en grasas saturadas, y se obtiene de una palmera africana, Elaeis guineensis o palma de Guinea.  El consumo excesivo de este tipo de productos (la ya mencionada bollería industrial) no es nada recomendable,  ya que favorecen el conocido colesterol malo “LDL”, y se plantea por ello la necesidad de buscar alternativas más saludables. 

Un dato curioso a tener en cuenta es que de media cada europeo consume menos de un litro de aceite de oliva pero casi 60 de aceite de palma. Reflexionar sobre el tipo de alimentación que se lleva a cabo donde la comida rápida, precocinada y los snaks como aperitivos están presentes día a día es indispensable para concienciar a la población de la necesidad e importancia de adquirir hábitos más saludables que prevengan por ejemplo la obesidad desde edades tempranas y con ello problemas derivados de salud.

 

Volver

Buscador

Puedes realizar una búsqueda en nuestro histórico de noticias con el siguiente buscador:

calendar
calendar